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En el mes de julio se realizó la conferencia London Fintech Week, en donde probablemente el tema más abordado fue el positivo impacto del Open Banking en la industria de los servicios financieros. Más de 300 fintech se han ido consolidando desde el año 2018 en UK, año en el que empezó a regir el Second Payment Services Directive (PSD2). Dicha regulación dispuso que los bancos más importantes de UK tenían la obligación de compartir la data de sus clientes de manera segura y estandarizada.
Chris Skinner, uno de los exponentes en la referida conferencia, en su libro Digital for Good (2022) se pregunta la razón por la que en UK y en USA las Fintech han prosperado, mientras que en otras jurisdicciones han tendido distinta suerte. La gran diferencia está en la regulación.
En Chile se avanza con el proyecto de Ley Fintech, clave para posicionar a Chile como el referente fintech de la región. Una piedra angular de dicho proyecto es justamente el referido al Open Banking, que se establece a través del Sistema de Finanzas Abiertas regulado en el capítulo II del proyecto.
Lamentablemente recientemente se incorporaron al proyecto algunas indicaciones que restringen de manera sustancial el sistema de finanzas abiertas, limitándolo a empresas que otorgan préstamos de manera masiva y estableciendo que la información podrá ser compartida de manera voluntaria. Es de esperar que en la tramitación se vuelva al espíritu original del proyecto y se miren experiencias ejemplares como las indicadas en el numeral anterior.
Hace algunos días se suscribió entre FinteChile, la Asociación de Bancos y Banco Estado el acuerdo marco que regula la práctica del Web Scrapping. Se trata de un gran avance ya que establece estándares claros de uso, seguridad y responsabilidad para llevar a cabo esta actividad. Queda pendiente, sin embargo, lo más importante - que las Fintech que hacen web scrapping firmen los respectivos Acuerdos Bilaterales con cada uno de los Bancos.
Los temas antes descritos tienen como común denominador la importancia de avanzar rápido con un sistema de finanzas abiertas, a nivel de regulación pero también de manera voluntaria.
En lo que se refiere a la regulación esta es una oportunidad única para generar mayor competencia, permitir surgimiento de nuevas Fintech y, por sobre todo, mejorar la calidad de vida de los Chilenos al poner a su disposición nuevos y mejores servicios financieros (actualmente los Bancos entregan información básica, pero no nos dicen nada, por ejemplo, respecto a nuestra vida financiera).
Desde el punto de vista de los incumbentes es importante también estar abiertos a nuevos negocios y no necesariamente a esperar a que la regulación vea la luz. La suscripción de Acuerdos Bilaterales para regular el web scrapping es una buena oportunidad para que los bancos demuestren su intención de avanzar en esa línea. Este simple paso es un gran desafío. Tradicionalmente bancos e instituciones financieras han desarrollado sus negocios de manera independiente, pero hoy la situación es distinta. A diferencia de la industria bancaria tradicional, las Fintech - startups de base tecnológica -, se han enfocado en desarrollar y proveer determinados servicios bancarios, con mejor resultado debido justamente a esa focalización. Considere como ejemplos a Stripe que hoy vale más que Deucshe Bank, o a Square que hoy vale más que Goldman Sachs, o a PayPal que hoy vale más que Bank of América.
Es clave que en los próximos años los bancos aprovechen esta instancia de cooperar con las Fintech, y que vean este proceso como una oportunidad y no un riesgo.