Artículo publicado en Diario El Peruano.
La conformación de cámaras de comercio es una excelente herramienta para fomentar y desarrollar el comercio entre dos países, así como para incentivar la participación de la inversión extranjera. Asimismo, estas organizaciones se convierten en un espacio donde los agentes económicos interactúan, se desarrollan, generan oportunidades y construyen un horizonte común.
Es importante, además, reconocer cómo este tipo de asociaciones actúan como intermediarios para facilitar el entendimiento y la cooperación económica entre las empresas de ambos países. En ese sentido, es crucial contar con un marco institucional que apoye a las empresas en el acceso a información vital sobre regulaciones, oportunidades de mercado y procedimientos comerciales, lo que contribuye a reducir las barreras burocráticas y los riesgos asociados al comercio internacional.
Recientemente, tuve la oportunidad de participar en el proceso de conformación de una cámara de comercio y he comprobado la trascendencia de estas instituciones para los empresarios nacionales y extranjeros. Contar con un entorno que brinde predictibilidad a las inversiones, así como conectar con el know-how de las empresas de cada país, es lo que genera confianza en sus futuros clientes. Además, representa una oportunidad para crear empleos y brindar beneficios económicos que impulsen el desarrollo de nuestro país.
Otra de las funciones de las cámaras de comercio es organizar cursos, seminarios, mesas de trabajo, desayunos de negocios y visitas guiadas, que representan oportunidades ideales para la actualización, el avance digital y el contacto interinstitucional, aspectos clave para cualquier empresa que busque concretar acuerdos comerciales.
Pero su acción no se limita al sector empresarial o privado. Las cámaras de comercio también actúan como órganos consultivos y de colaboración entre el empresariado y la administración pública del país en el que se encuentran. Reúnen opiniones de sus múltiples agremiados para contribuir en políticas públicas, proyectos de ley, entre otros.
De la misma manera, establecen grupos de trabajo muy especializados que analizan la actualidad de cada sector en el que se desempeñan y sus problemáticas, proponiendo soluciones viables. En este contexto, participan también como organismos de control, a través de expertos del gremio, para señalar y corregir los planes que puedan afectar negativamente al mercado.
Finalmente, las cámaras de comercio, como plataforma de diálogo y negociación, tienen la capacidad de abordar y mediar en disputas comerciales, asegurando que los acuerdos sean justos y beneficiosos para todas las partes involucradas.