Open navigation
Buscar
Buscar

Seleccione su región

Impulsar la nube y la IA para una UE más competitiva y resiliente: la propuesta de la Comisión

25 jun 2026 España 4 min de lectura
La Comisión Europea ha publicado una propuesta de Reglamento (Ley) de Desarrollo de la Nube y la IA (en inglés, Cloud and AI Development Act o CADA) con la que busca reforzar el ecosistema, la inversión y las infraestructuras de la Unión Europea (UE) con la finalidad de no depender de proveedores de terceros países o sujetos a las leyes de países fuera de la UE.

Se trata de un objetivo loable, pero no exento de obstáculos y riesgos que deben ser evaluados con especial diligencia para evitar que se frustre la oportunidad de que la UE se pueda convertir en un líder en innovación. La propuesta de Reglamento de Desarrollo de la Nube y la IA pretende dar respuesta a la necesidad de contar con un "enfoque ecosistémico" coordinado para que la UE sea más competitiva y resiliente en el ámbito de la nube y la IA.

De manera detallada, la propuesta que se ha presentado ahora tiene por objeto:

  1. Aumentar la capacidad de computación y la IA desarrolladas e implementadas en la UE mediante tecnologías innovadoras y sostenibles de la nube y la IA.
  2. Garantizar condiciones atractivas para la implementación de una capacidad de computación sostenible e innovadora en toda la UE.
  3. Abordar las preocupaciones relativas a la soberanía de los datos y la continuidad operativa de la nube y la IA.
  4. Contribuir a la protección del orden público haciendo que el suministro de servicios de computación en la nube sea más resiliente, en particular en el sector público.

Que se pueda conseguir aumentar la capacidad de computación en la UE pasa por dar respuesta a una cuestión crítica, que es la relativa a la capacidad limitada de los centros de datos. Es una de las principales amenazas que pone en riesgo la oportunidad de aprovechar la transformación digital y adoptar soluciones basadas en la IA en la UE. Además, es necesario tener en cuenta que la integración de una norma como la propuesta con otras normas ya adoptadas, tales como el Reglamento de IA, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), o el Reglamento de Datos, no es una tarea sencilla, ya que requiere de un complejo encaje si se quieren evitar fricciones y posibles incongruencias o lagunas.

Es una estrategia positiva, en tanto que introduce medidas para aumentar la capacidad de computación de la UE y potenciar el respeto de los derechos fundamentales conforme al marco normativo europeo, pero que no puede obviar la necesidad de considerar si se requieren cambios en otras normas ya vigentes o el planteamiento armonizado de otras normas que se están tramitando actualmente como el Reglamento de Chips 2.0 (en inglés, Chips Act 2.0).

Triplicar la capacidad de computación de la UE en los próximos cinco a siete años y alcanzar la capacidad necesaria para 2035 puede parecer un objetivo sencillo, pero requiere de la adopción y aplicación de políticas públicas, así como de medidas concretas en todos los ámbitos. Desde el cumplimiento normativo, por ejemplo, en protección de datos o las obligaciones de los guardianes de acceso (gatekeepers), hasta las cuestiones medioambientales que se plantean, deben ser el centro de atención del legislador europeo y las autoridades competentes para hacer de la UE un referente mundial.

Si no se actúa de manera adecuada ahora, en menos de una década la UE podría quedar relegada a una posición de mero consumidor de tecnologías de la información, perdiendo oportunidades de innovación y de competitividad que redundan en beneficio de la sociedad europea.

Artículo de opinión de Miguel Recio publicado en Expansión

Volver arriba Volver arriba
Se abre en una nueva ventana