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La CNMC publica un informe sobre la normativa que creará un entorno regulatorio para ensayar proyectos de inteligencia artificial

30 Oct 2023 España 5 min de lectura

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Carlos Vérgez / Eduardo Crespo

El pasado 25 de julio de 2023, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia publicó un informe sobre el proyecto de Real Decreto que establece un entorno controlado de pruebas para el ensayo del cumplimiento de la propuesta del Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se establecen normas armonizadas en materia de inteligencia artificial y se modifican determinados actos legislativos de la Unión, publicado el 21 de abril de 2021.

La UE en 2021 inició un procedimiento para armonizar las normas en materia de inteligencia artificial. La Propuesta de Reglamento de 2021 define a los sistemas de inteligencia artificial como aquel software que, para un conjunto determinado de objetivos definidos por seres humanos, puede generar información como contenidos, predicciones, recomendaciones o decisiones que influyan en los entornos con los que interactúan. 

El objetivo de la Propuesta de Reglamento es doble: (i) por un lado, el legislador europeo pretende promulgar una normativa que establezca los requisitos que estos novedosos, pero cada vez más extendidos, sistemas deben cumplir, debiendo los Estados Miembros establecer ‘entornos controlados de prueba’ que permitan el desarrollo, la prueba y la validación de estos sistemas antes de su introducción en el mercado (de tal forma que se minimicen los riesgos inherentes a los mismos –clasificados por la Propuesta de Reglamento como ‘riesgos inaceptables’, ‘riesgos altos’ o ‘riesgos bajos o mínimos’– en materia de, por ejemplo, protección de datos o derecho de la competencia); y (ii) establecer una norma única de aplicación y efecto directo (como sería un Reglamento) para asegurar así la existencia de una normativa uniforme que evite la fragmentación del mercado interior.

La Propuesta de Reglamento sigue su curso pero, antes de su aprobación definitiva, se ha hecho pública una iniciativa normativa de ámbito nacional, mediante la elaboración de un proyecto de RD para el establecimiento de un entorno controlado de pruebas (sandbox). Se intenta así dar los primeros pasos para establecer ese ‘entorno de prueba’ y anticiparse, en beneficio de proveedores, usuarios y autoridades supervisoras, a los requisitos que se prevé entrarán en vigor en un futuro próximo en materia de inteligencia artificial. De este modo, y para cuando se publique la versión definitiva del Reglamento, las empresas que voluntariamente hayan decidido participar en el ‘entorno de prueba’ tendrán proyectos más ‘maduros’ (tanto desde un punto de vista tecnológico como regulatorio) que podrán ser introducidos en el mercado más rápidamente y con todas las garantías.

La CNMC y otras autoridades de competencia (véase, entre muchos otros, el Informe elaborado de manera conjunta por las autoridades de competencia francesa y alemana en 2019) ya han mostrado su preocupación por el efecto de los sistemas de inteligencia artificial sobre la competencia, si bien poniendo el foco sobre todo en los sistemas algorítmicos. Los algoritmos tienen la capacidad de incurrir de manera aparentemente involuntaria en (o pueden contribuir a facilitar) conductas anticompetitivas como el intercambio de información sensible o la colusión, según sea su diseño específico y sus características y capacidades (con lo que sus potenciales riesgos dependerán en gran medida de su naturaleza, de su categorización como algoritmos machine learning, deep learning, etc. y de sus propiedades específicas).

La CNMC, haciendo uso de las facultades en materia de supervisión de los mercados que le otorga la Ley 3/2013, de 4 de junio, ha decidido participar de manera activa en la supervisión de este proyecto de normativa. La valoración positiva de la CNMC, por la persecución de objetivos de interés público, no oculta los riesgos que podría conllevar en materia de competencia. En este sentido, y recordando que el entorno de prueba no puede soslayar la normativa de defensa de la competencia, la CNMC pone de manifiesto su preocupación por las ventajas competitivas que las empresas participantes podrían tener con respecto al resto de operadores que no hayan participado en el ‘entorno de prueba’, lo que podría dar lugar a una distorsión de la competencia. Por ello, y para evitarlo, la CNMC recuerda que deben tomarse determinadas cautelas, a saber: 

  • Que el acceso al entorno controlado de pruebas se someta a criterios objetivos y no discriminatorios, de tal forma que no solo se limite a aquellos con más poder económico (pues la participación implica gastos para los operadores); 
  • Que se asegure la existencia de suficientes plazas para que todos o la gran mayoría de operadores que quieran participar, puedan hacerlo;
  • Que todo el conocimiento generado durante las pruebas sea público de tal forma que se evite que únicamente los participantes tengan acceso al mismo; y
  • Que las guías o demás know how que se genere como resultado de las pruebas sea redactado exclusivamente por las autoridades, evitándose que las empresas participantes puedan influir de algún modo en su contenido para beneficiarse a sí mismas.
  • Que, con ocasión de su participación en el entorno controlado de prueba, las empresas participantes no se intercambien de manera injustificada información. 

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