Se trata de un inmueble que cuenta con 32.000 metros cuadrados de superficie alquilable y que ha sido transmitido por un importe aproximado de 26 millones de euros.
La operación ha estado liderada por el socio del área de Inmobiliario, Álvaro Otero, junto con el abogado principal Jorge Durán y la abogada Cristina Romero del mismo área.