Invima ha sufrido dos ataques cibernéticos durante el transcurso de este año, lo cual ha generado un cese de actividades por parte de la entidad durante más de un mes, esto ha afectando de manera contundente las actividades normales dentro de la entidad en las revisiones normales de trámites y de los usuarios que deben suspender todo tipo de actuaciones para obtener las autorizaciones necesarias para la comercialización de los productos en Colombia. El INVIMA-Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA) como entidad regulatoria, fue creada la Ley 100 de 1993 y comenzó a ejercer sus funciones a partir de 1995. Es un establecimiento público, de carácter científico y tecnológico, que opera en toda Colombia, adscrito al Ministerio de Salud, pero autónomo administrativamente y que cuenta con patrimonio independiente y propio para su funcionamiento. Entre otras funciones del INVIMA, tiene como principal la de inspeccionar, vigilar y controlar la producción, fabricación, importación y comercialización de todos los productos de consumo humano. Razón por la cual la suspensión de cualquier tipo de actividades repercute de manera sustancial en la normal comercialización de productos, pero sobre todo tiene un gran impacto en la importación y nacionalización de estos. La razón por la cual se ha visto afectada con ataques cibernéticos, es por que desde la pandemia (2020) esta entidad debió transformar su servicio presencial a la virtualidad. Transito que ha sido complejo pues desde el 2015 (o mucho más tiempo) se intentó transformar la entidad a digital, como funcionan desde hace muchos años otras entidades como la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC). Sin embargo, el tema de manejo de información no solo por confidencialidad (protección de datos) si no por la cantidad de información que debe suministrarse para la obtención de registro sanitario no permitió la habilitación de plataformas para su manejo en varios intentos realizados. Debido a la pandemia, la entidad se vio obligada a lanzar un sistema para la radicación de trámites y evidentemente estos no contaban con la seguridad debida por lo cual ha sido víctima en dos ocasiones de ataques cibernéticos. Evidentemente esta suspensión ha detonado retrasos adicionales, a los ya existentes, en los tiempos de respuesta de la entidad y sobre todo retrasos en las nacionalizaciones por la crisis en la infraestructura de los puertos al ralentizar los trámites aduaneros que deben pasar por la autorización previa de INVIMA. Esto a corto plazo, ha afectando las operaciones normales de muchas empresas y a largo plazo ha afectando la economía del país, ya que somos un país eminentemente importador. A pesar de los grandes efectos negativos que ha generado esta parálisis, no se evidencia interés para dar una solución más eficiente y prioritaria para retornar a la normalidad del sistema. |